<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><!-- generator="FeedCreator 1.7.2-ppt (info@mypapit.net)" --><rdf:RDF    xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"    xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">    <channel rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/rss10.xml">        <title>EN PUNTO MUERTO Noticias</title>        <description>Blog de articulos y comentarios de la actualidad social y politica mundial. Aqui pego los articulos y noticias que leo por el ciber espacio, y que más impresión me producen o importancia les doy. Gracias por visitarme y disfrutalo.</description>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/</link>       <dc:date>2008-07-02T15:23:22+01:00</dc:date>        <items>            <rdf:Seq>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/02/00436-estado-de-delirio.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00435-cinco-minutos-por-la-salud-del-planeta.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00434-espana-los-derechos-vacios.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00433-izquierda-y-nacionalismo-ii.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00432-izquierda-y-nacionalismo-i.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00431-espana-peor-aun.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00430-se-termino-la-tregua.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00429-sadam-ahorcado.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00428-enfermeras-bulgaras-y-medico-palestino.html"/>                <rdf:li rdf:resource="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00427-chile-epitafio-para-un-tirano.html"/>            </rdf:Seq>        </items>    </channel>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/02/00436-estado-de-delirio.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2007-02-07T19:46:26+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>ESTADO DE DELIRIO</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/02/00436-estado-de-delirio.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.fisterra.com/human/3arte/pintura/temas/locos/images/0Locos%20Casa%20Locos%20Goya.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política española resulta tan difícil de explicar al extranjero porque está toda entera contaminada de delirios, algunos de ellos tan difundidos, tan arraigados, que casi todo el mundo ya los confunde con la realidad. El delirio ha sustituido a la racionalidad o al sentido común en casi todos los discursos políticos, y los personajes públicos atrapados en él lo difunden entre la ciudadanía y se alimentan a su vez de los delirios verbales y escritos de unos medios informativos que en vez de informar alientan una incesante palabrería opinativa. La actualidad no trata de las cosas que ocurren, sino de las palabras que dicen los políticos, de los cuales no se conoce apenas otra cosa que sus exabruptos verbales. En ningún país que yo conozca los titulares están tan hechos casi exclusivamente de declaraciones entrecomilladas. El que llega de fuera se ve asaltado, nada más subir al taxi en el aeropuerto, por un zumbido perpetuo de opinadores que someten a escrutinio las declaraciones y contradeclaraciones previamente enunciadas por los charlistas de la política. Da la sensación de haber entrado en un bar de barra pringosa en el que el humo de la palabrería fuera más denso que el del tabaco, y en el que un número considerable de afirmaciones tajantes parece dictado por la ofuscación de una copa matinal de coñac. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delirio contamina todos los saberes y con frecuencia termina por sustituirlos del todo. Hay una geografía delirante, que se manifiesta, por ejemplo, en los textos escolares y en los mapas de las noticias sobre el tiempo, y en virtud de la cual cada comunidad autónoma es una isla rodeada de un gran espacio en blanco y sin nombre o se dilata para abarcar territorios soñados. Casi cualquier delirio es un delirio de grandeza. El País Vasco abarca en los mapas Navarra y una parte de Francia: Cataluña se extiende hacia el norte y a lo largo del Levante y por las islas del Mediterráneo, en un ejercicio de megalomanía geográfica que se parece bastante al de los reinos que don Quijote imaginaba que conquistaría con su bravura de caballero andante. Galicia se agranda por las anchuras atlánticas de la lusofonía y por los confines de niebla de los reinos celtas. Y no quiero pensar qué ocurrirá cuando los cerebros políticos de mi tierra natal descubran por azar algún libro en el que se muestre que hubo una época en la que el territorio de Al-Andalus cubrió casi entera la península Ibérica y una parte del norte de África. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La geografía fantástica se corresponde con el delirio lingüístico: en esos mundos virtuales el español es un idioma molesto y residual que sólo hablan guardias civiles, emigrantes y criadas, y que por lo tanto no merece más de dos horas de enseñanza semanal en las escuelas, aparte de comentarios despectivos sobre su rusticidad y su patético provincianismo. Al fin y al cabo sólo se habla en tres continentes. Cuando no hay modo de prescindir de este idioma al parecer extranjero que sin embargo es el único de verdad común de toda la ciudadanía, se le desfigura en lo posible con una ortografía delirante, que debe de ser un enigma para la inmensa mayoría de los cientos de millones de hablantes que lo tienen como propio. Y cuando los jerarcas de tales patrias viajan por el mundo se convencen a sí mismos en su delirio de que hablan inglés, para no rebajarse a la indignidad de hablar español: pero con raras excepciones hablan inglés tan mal y con un acento español tan inconfundible que sólo los entienden los españoles diseminados entre el público, que constituyen, por otra parte, la mayoría de éste. Los dignatarios -da igual el partido o el territorio al que pertenezcan- cultivan un delirio grandioso de política internacional, y viajan por el mundo con séquitos más propios de sátrapas que de gobernantes democráticos, con jefes de prensa y de protocolo, con asesores, con periodistas, con fotógrafo de corte y cámaras de televisión, incluso con pensadores áulicos, en algún caso muy selecto. Se alojan en los mejores hoteles y gastan el dinero público con una magnanimidad de jeques petrolíferos. Viajan con el pasaporte de un país cuya existencia niegan y utilizan los servicios diplomáticos y consulares de un Estado al que no se consideran vinculados por ninguna obligación de lealtad, y aseguran que el motivo de tales viajes es la promoción internacional de sus respectivas patrias, provincias, principados, o reinos: obtienen, es verdad, una gran cobertura mediática, si bien no en los periódicos del país que han visitado, sino en los de la comunidad o comarca de origen, en la que todo el mundo parece aceptar sin sospecha el delirio de los resultados provechosos del viaje, así como la cuantiosa inversión necesaria para que sus excelencias celebren en Nueva York o en Melbourne una mariscada suculenta de la que habrían disfrutado lo mismo sin marcharse tan lejos, o hagan unas declaraciones a la televisión autonómica o al diario local a seis mil kilómetros de distancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delirio afecta lo mismo al pasado que al presente, por no hablar del porvenir. Jovenzuelos malcriados que disfrutan de uno de los niveles de vida más altos del mundo se adornan de un corte de pelo carcelario y de un pañuelo palestino y se imaginan que participan en una intifada o en un motín kurdo o irlandés quemando los cajeros automáticos de sus opulentas instituciones bancarias y los autobuses de un servicio municipal de transportes lujosamente subvencionado, sin correr más peligro que el de un siempre desagradable enfriamiento después de la carrera delante de los paternales policías. En la escuela les han enseñado geografía fantástica y una historia mitológica inspirada en folletines truculentos del siglo XIX. Los tebeos de Astérix y las columnas de astrología de las revistas del corazón son más rigurosos que la mayor parte de sus libros de texto, pero tienen efectos menos tóxicos sobre las conciencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delirio no sólo determina las historias que se cuentan en la escuela. Una editorial de prestigio le encarga a un escritor un libro sobre la caída de Barcelona al final de la guerra. Al escritor no le cuesta confirmar lo que sabe o sabía todo el mundo: que las tropas de Franco fueron recibidas en Barcelona por una muchedumbre entusiasta -ya observó Napoleón que en cualquier gran ciudad hay siempre cien mil personas dispuestas a vitorear a quien sea- y que en el ejército vencedor y entre la nueva clase dirigente había un número considerable de catalanes. Al escritor le dicen que el libro no puede publicarse, sin embargo: no porque cuente mentiras, sino porque las verdades que cuenta no se ajustan al delirio oficial sobre el pasado, según el cual la Guerra Civil española fue una guerra de España contra Cataluña, y ningún catalán fue cómplice de los zafios invasores, igual que ningún vasco llevó la boina roja de los requetés en el ejército de Franco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El delirio niega la realidad pero puede tener efectos devastadores sobre ella. En España no queda nadie o casi nadie que simpatice de verdad con el fascismo o con el comunismo, y sin embargo se oye con frecuencia creciente que al adversario se le califica de facha o de rojo, con una insensatez verbal que hiela la sangre, y que revela una voluntad de ruptura de la concordia civil copiada de lo peor de los años treinta. Cuando a uno lo pueden llamar rojo por creer que el atentado del 11 de marzo lo cometieron terroristas islámicos o fascista por no eludir siempre la palabra &quot;España&quot; o defender la Constitución de 1978 está claro que el debate político ha caído en un extremo irreparable de delirio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por culpa del delirio de José María Aznar nos vimos involucrados en una guerra de Irak que ya era en sí misma otro delirio y en la que no contábamos militarmente para nada, pero que enconó el clima político del país y nos hizo más vulnerables a la amenaza del terrorismo integrista. Poseído por un delirio en el que ya vería a sí mismo coronado por los laureles de la Paz, esa bella palabra, el actual presidente no consideró oportuno prestar atención a los muchos indicios que venían avisando de que su negociación con los pistoleros y con los socios y beneficiarios de éstos no iba por buen camino. Tratar con gánsteres puede ser a veces tristemente necesario, pero conlleva el peligro de que los gánsteres tomen por blandura la benevolencia cautelosa del interlocutor y al menor contratiempo vuelquen la mesa de póquer y se líen a tiros. Que los servicios secretos no hubieran advertido lo que se aproximaba no tiene mucho de extraño, ya que tales servicios, casi en cualquier parte del mundo, se caracterizan por no enterarse de nada, contra lo que sugiere una extendida superstición literaria y cinematográfica: lo asombroso es que nadie en el entorno presidencial leyera los periódicos. La insolencia creciente de las hordas vándalas del norte, las cartas de chantaje y amenaza, los robos de pistolas y de explosivos, el descaro con que los terroristas presos amenazaban de muerte a los magistrados que los juzgaban (ante el apocado retraimiento, por cierto, de los policías encargados de reducirlos, quizás temerosos de provocarles una luxación si les ponían las esposas desconsideradamente): es increíble la cantidad de cosas que uno puede no ver cuando se empeña en cerrar los ojos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es llamativa la complacencia con que tantas personas de izquierda han resuelto en los últimos años abolir toda actitud que no sea de inquebrantable adhesión al Gobierno. He leído textos conmovidos sobre la felicidad de estar &quot;al lado de mi presidente&quot;, y escuché hace poco en la radio a un entusiasta que llevaba su fervor hasta un extremo de marcialidad, asegurando que él, en estas circunstancias, se ponía &quot;detrás de nuestro capitán, en primer tiempo de saludo&quot;, tal vez no el tipo de incondicionalidad más adecuado para el primer ministro de una democracia. Quizás uno, como va cumpliendo años -enfermedad política que denunciaba hace poco en estas mismas páginas Suso de Toro, a quien cabe suponer venturosamente libre de ella- conserva el recuerdo de otra época en la que las personas de izquierdas podíamos ser muy críticas y hasta en ocasiones hostiles hacia otro gobierno socialista, o por lo menos no incondicionales hasta la genuflexión, hasta las lágrimas. No digo que no haya motivos para oponerse a una deplorable Oposición, avinagrada y sombría, que no parece capaz de desprenderse de su propio delirio de conspiraciones, y en la que todo el talento de sus dirigentes da la impresión de estar puesto al servicio, sin duda generoso, de favorecer a sus adversarios. Lo que me sorprende es este nuevo concepto de la rebeldía y de disidencia, que consiste en rebelarse contra los que no están en el poder y en disentir de casi todo salvo de las doctrinas y las directrices oficiales. El delirio perfecto, sin duda: disfrutar de todas las ventajas de lo establecido imaginando confortablemente que uno vuelve a vivir en una rejuvenecedora rebeldía, inconformista y a la vez enchufado, obsequioso con el que manda y sin remordimientos de conciencia, gritando las viejas y queridas consignas, como si el tiempo no hubiera pasado, en la zona VIP de las manifestaciones, enaltecido a estas alturas de la edad por una cápsula de Viagra ideológica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTONIO MUÑOZ MOLINA &lt;br /&gt;Escritor</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00435-cinco-minutos-por-la-salud-del-planeta.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2007-01-30T17:06:33+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>CINCO MINUTOS POR LA SALUD DEL PLANETA</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00435-cinco-minutos-por-la-salud-del-planeta.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.nodulo.org/ec/2005/img/n043p15d.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 1 de febrero, desde las 19h 55 hasta las 20h, participad en la mas grande movilización de ciudadanos contra el cambio climático. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Alianza por el Planeta (grupo de asociaciones medio-ambientales) lanza una llamada sencilla a todos los ciudadanos, 5 minutos de respiro por el planeta: todo el mundo apaga sus luces y lámparas y todo lo que esté conectado a la red eléctrica el día 1 de febrero de las 19h 55m a las 20 horas. No se trata de ahorrar 5 minutos de electricidad únicamente este dia, sino de llamar la atención de los ciudadanos, de los medios de comunicación y de los dirigentes políticos sobre el despilfarro de energía y la urgencia de pasar a la acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco minutos de respiro por el planeta: no exige mucho tiempo, no cuesta nada, y demostrará que el cambio climático es un tema que tiene que pesar en todo debate político. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué el día uno de febrero? Este día saldrá, en Paris, el nuevo informe del grupo de expertos climáticos de las Naciones Unidas. Este acontecimiento tendrá lugar en Francia (en Europa) y no hay que dejar pasar la ocasión de apuntar los proyectiles sobre la urgencia de la situación climática mundial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todos participamos, esta acción tendrá un peso mediático y político real. El mundo te lo agradecerá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00434-espana-los-derechos-vacios.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2007-01-21T00:01:20+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>ESPAÑA: LOS DERECHOS VACIOS</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00434-espana-los-derechos-vacios.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.congreso.es/constitucion/constitucion/zonajoven/imagenes/05_constitucion%201978%20folleto.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hechos son amores y no buenas razones. Refrán popular por todos conocido y que aplicamos en el devenir diario de nuestras vidas. De nada nos sirven las palabras bonitas y las frases elocuentes si éstas no van acompañadas de actos, de obras, de pruebas en definitiva que acrediten la veracidad de aquéllas. Esta premisa que aplicamos en nuestras relaciones laborales y familiares, parece que la hemos olvidado cuando se trata de exigir a nuestros políticos el cumplimiento eficaz y transparente de lo que simple y llanamente son sus obligaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dirigentes de las fuerzas políticas recurren a menudo en sus comparecencias y discursos al empleo de palabras como Estado de Derecho, libertad, seguridad etc. Habría que preguntarse si realmente somos del todo conscientes del contenido de las mismas, y llegaríamos a la conclusión de que en su uso cotidiano estas palabras han sufrido una cierta devaluación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos españoles estamos cansados del panorama político actual y vemos el deterioro de nuestro país fruto de una política desarrollada por gobiernos que no dan soluciones a los problemas de los ciudadanos ni garantías suficientes a los derechos constitucionalmente reconocidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra Carta Magna surgió porque los partidos políticos con representación parlamentaria en el año 1.978 olvidaron sus intereses partidistas y se centraron en los de los españoles. Gracias a este consenso la Constitución Española - ESPAÑOLA, que no valenciana, vasca, gallega, andaluza o catalana – en su artículo 1º reconoce que España se constituye en un Estado Social y Democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado de Derecho supone el reconocimiento por parte de los poderes públicos de una serie de derechos y libertades al ciudadano, y lo más importante, el establecimiento de unos mecanismos que garanticen que esos derechos son REALES Y EFICACES. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Derecho a la seguridad, el Derecho a la educación, Principios Rectores de la Política Social y Económica constitucionalmente reconocidos como lo son la protección a la familia, a los niños, las políticas de pleno empleo, las prestaciones sociales, el derecho a una vivienda digna y adecuada, la protección a la tercera edad, a los disminuidos físicos etc. quedan limitados a meros enunciados -derechos vacíos – si los poderes públicos no establecen los mecanismos adecuados y suficientemente efectivos para garantizarlos y desarrollarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Constitución Española se fundamenta en la INDISOLUBLE unidad de la Nación Española, patria COMÚN E INDIVISIBLE de todos los españoles (art.2º), y si bien reconoce y garantiza la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran, dicho reconocimiento es siempre dentro del principio enunciado de indisolubilidad. La descentralización política y administrativa está enfocada constitucionalmente desde la perspectiva de un incremento de la eficacia de las Administraciones en la prestación de los servicios a los ciudadanos y nunca para erosionar la igualdad reconocida entre todos los españoles sea cual sea su lugar de nacimiento o residencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unidad y Autonomía no son términos contrapuestos, sino complementarios. La Constitución es clara al respecto al propugnar la solidaridad e igualdad entre todas las zonas del territorio español. Autonomía no es igual a poder ilimitado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos preguntarnos si el modelo territorial de Estado que tenemos es el que mejor puede satisfacer las necesidades de los españoles. ¿Tienen las Comunidades Autónomas la capacidad suficiente para desarrollar una serie de competencias ab initio estatales? Y si la tienen, ¿pueden hacerlo de la forma más satisfactoria para los ciudadanos?. ¿Son esos intereses de la ciudadanía los que se tienen en cuenta a la hora de efectuar los traspasos de competencias? ¿Soluciona el Fondo de Compensación Interterritorial los problemas de desequilibrio económico entre las distintas CCAA y hace efectivo realmente el principio de solidaridad? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más sangrante aún si cabe es el tema de la lengua. Según el art. 3 de Nuestra Constitución el castellano es la lengua española oficial del Estado, y todos los españoles tenemos el DEBER DE CONOCERLA Y EL DERECHO A USARLA. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que debe ser objeto de respeto y protección, de esto no cabe la menor duda, pero, ¿realmente existe plena libertad en algunas comunidades autónomas para utilizar indistintamente una u otra lengua? ¿No es más cierto que muchos gobiernos autonómicos están fomentando la discriminación lingüística? ¿Apuestan por un verdadero bilingüismo? Pensemos en los colegios, en las administraciones del País Vasco, de Cataluñatodos sabemos la respuesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;D. Manuel Azaña dijo que “la libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres”. La libertad es la facultad que tenemos los seres humanos que nos permite decidir si queremos hacer o no algo. Es la capacidad de autodeterminación. En muchas zonas de España lamentablemente los españoles no tienen plena libertad para expresar sus opiniones, ni para utilizar la lengua que desean y tampoco tienen la seguridad que sería recomendable. Es necesario ya, dar un contenido real y efectivo a esos derechos “vacíos” que están reconocidos y perfectamente enunciados en nuestra Constitución Española. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eva Climent Martí &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUENTE: &lt;a href=&quot;http://www.ciudadanosdemurcia.com/&quot;&gt;Ciudadanos-Partido de la Ciudadania de Valencia y Murcia&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00433-izquierda-y-nacionalismo-ii.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2007-01-07T11:33:53+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>IZQUIERDA Y NACIONALISMO (II)</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00433-izquierda-y-nacionalismo-ii.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.labarored.org/lalibre/imagenes/logos%20temas/socialismo.gif&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Me temo que decir que la izquierda y el nacionalismo son incompatibles conduce directamente a cuestionar la naturaleza democrática del nacionalismo. Sin embargo, en este país se han acuñado expresiones como &quot;nacionalismo democrático&quot; o &quot;nacionalismo moderado&quot; frente al &quot;nacionalismo radical&quot;, o &quot;violento&quot;. ¿Qué opinas al respecto?&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Desde el punto de vista de los procedimientos democráticos hay una diferencia sustancial. Y eso es muy importante, fundamental: no hay democracia si a quien piensa diferente le niegas la dignidad como persona, que es lo que sucede cuando lo amenazas de muerte. Lo pones en el dilema de que pierda la vida o pierda su dignidad callándose para poder preservar la vida. El problema con el llamado &quot;nacionalismo moderado&quot; es que colapsa en un montón de paradojas que sólo puede salvar si recala en un nacionalismo étnico, identitario, que, de facto, vincula la ciudadanía a la pertenencia a una comunidad cultural. Quienes no participan de ciertos rasgos, de la identidad nacional que estipulan unos cuantos, no son genuinos miembros de la comunidad política, son menos &quot;catalanes&quot;, &quot;españoles&quot; o lo que sea. Por supuesto, la identidad nacional la deciden los nacionalistas sin que importe si se corresponde con lo que en realidad son los ciudadanos... Pero el problema no es de número, sino de principio democrático: el que la mayor parte de catalanes sea del Barça o católica, no quiere decir que las instituciones políticas tengan que apoyar al Barça o la religión católica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, para evitar recalar en esas tesis, que tanto nos suenan a los &quot;genuinos españoles&quot;, &quot;unidades de destino&quot; o &quot;españoles de bien&quot;, se habla de un nacionalismo cívico, como un conjunto de ciudadanos que comparten derechos y libertades. El problema es que entonces no se ve qué hay que objetar a ideas como el habermasiano &quot;patriotismo constitucional&quot;, al reconocimiento de una comunidad de ciudadanos libres e iguales que comparten principios de justicia. Un nacionalismo de esa naturaleza, genuinamente constitucional, en un contexto en donde no existe discriminación por &quot;razones de identidad&quot;, estaría llamado a ser paralítico políticamente. Por eso el nacionalismo no puede prescindir de una idea de nación que conduce directamente a la identidad nacional, que es, por supuesto, la que los nacionalistas estipulan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es casual que quienes han querido explorar la &quot;hipótesis de la independencia&quot; en serio se hayan encontrado con que, si jugaban a la idea de nación de ciudadanos y no querían excluir a la mitad de la población que quedaba fuera de juego, la &quot;preservación de la identidad&quot; se ponía en peligro. Dicho de otro modo: el único modo de preservar la identidad era saltándose a la torera los derechos democráticos. Y, por supuesto, los nacionalistas están dispuestos a hacerlo. Las preocupaciones por el mestizaje, por la pérdida de la pureza, no son excrecencias, rarezas, sino consecuencias lógicas del nacionalismo. Hay un camino inexorable que conduce directamente a la defensa de &quot;concepciones del mundo&quot; asociadas esencialmente a los pueblos, concepciones que deben estar presente hasta en las ONG, que, se llega a decir desde las instituciones, deben de tener &quot;un componente nacional catalán&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto que epistemológicamente no deja de resultar llamativo que aceptemos como buenas, como verdaderas, la terminología y las creencias de los propios nacionalistas, que únicamente tienen una función política. Piensa en algunos ejemplos. Uno &quot;positivo&quot;: hay un conjunto de individuos, los nacionalistas, que dicen que otro conjunto -más numeroso- de personas es una nación. De ahí se concluye alegremente que ese segundo conjunto es una nación, alehop!. Otro, normativo, y que, como ha mostrado Rodríguez Abascal en uno de los mejores libros que conozco sobre estas cosas, apunta al núcleo del nacionalismo: &quot;la nación X tiene derecho a la soberanía por qué es una nación&quot;. Una falacia, claro. También hay gente que cree que los humanos hemos sido traídos de otro planeta, pero que lo crean no hace a su creencia verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que los parlamentarios de Castilla-León, por poner un ejemplo, decidan autodenominarse marcianos, no los hará marcianos. Pero es que, incluso si aceptamos que su creencia es correcta, o que basta que la tengan para que sea verdad, de ahí, de una cuestión empírica, no se sigue ningún principio normativo, como el de soberanía. Y un último ejemplo entre positivo y normativo: el uso de &quot;discriminación&quot; o de &quot;injusticia&quot;. El que alguien diga de si mismo que está discriminado no prueba que esté discriminado, sino que él cree que está discriminado. Las nociones de justicia o de discriminación son precisables, objetivas. El que los ricos se sientan &quot;discriminados&quot; al pagar impuestos no quiere decir que lo estén. Las mujeres de la India están contentas con su situación, pero no por ello no dejan de estar discriminadas o sometidas a injusticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con independencia de lo que digan las victimas podemos reconocer la injusticia a la que estaban sometidos los negros que carecían de derechos en Sudáfrica o las mujeres de la India, o, aquí mismo, en virtud de otras circunstancias, cuando se les niega el acceso a determinadas posiciones en iguales condiciones de talento, o se las retribuye desigualmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Pero, ¿qué pasa con el derecho de autodeterminación de los pueblos, que siempre ha formado parte de los programas de la izquierda desde sus orígenes? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En efecto, Marx lo defendió en el borrador que había preparado para la I Internacional en 1865. Pero al año siguiente ya estaba aclarando que los beneficiarios eran las genuinas naciones, Alemania, Polonia, Italia, Hungría, en ningún caso las nacionalidades -y ese léxico es suyo- como la escocesa o la galesa. En el fondo, su pensamiento era puramente táctico, que es lo que no puede ser un derecho, algo sometido al &quot;depende&quot;. A Marx lo que le preocupan son los ideales emancipadores y lo que buscaba era espacios políticos amplios lo suficientemente consolidados en donde realizar los ideales de democracia radical y de justicia, de igualdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el derecho a la autodeterminación, en realidad el derecho a la secesión unilateral si queremos ser precisos, concentra todas las inconsistencias analíticas del nacionalismo. En el fondo arranca de una suerte de comparación con las separaciones matrimoniales: si alguien no quiere formar parte de una pareja, quién puede obligarlo. Aquí no habría ningún tipo de apelación a la identidad, ni a la esencia, sólo ejercicio de libertad. Desde el punto de vista liberal, en principio, no habría nada que objetar. El problema aparece en el momento de decidir quién puede decidir que se va, quién ejerce el derecho a la autodeterminación. Si seguimos con el argumento matrimonial-liberal, cualquiera que perdiera un hipotético referéndum podría decir al día siguiente que ese nuevo club, la nueva nación, no le ha pedido permiso para hacerlo socio. La pregunta es inevitable: ¿quién es el sujeto del derecho? La respuesta &quot;la nación&quot; no nos sirve si entendemos nación en el sentido de &quot;es el conjunto de individuos que quiere ser una nación&quot;, entendida esta última acepción como &quot;voluntad de autodeterminarse&quot;. En tal caso no hace falta derecho ninguno, no hace falta votar nada: sólo ejercen el derecho a separarse quienes se quieren separar. Si quiere evitar ese absurdo, al final, el nacionalismo tiene que recalar en argumentos esencialistas: habría pueblos más &quot;naturales&quot; que otros, que, ellos sí, tendrían fronteras naturales, no susceptibles de ser decididas voluntariamente, dentro de las cuales el derecho de autodeterminación ya no cabría. De modo que el supuesto derecho no parece muy claro: o bien recalamos en una falsedad, en un imposible, la idea de adscripción voluntaria a los estados, o bien en esencias nacionales, en comunidades naturales, comunidades de destino, en argumentos que niegan el principio que invocan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es una idea incorrecta sobre cómo son las cosas. Los Estados, cualquier Estado, no son asociaciones voluntarias, a nadie le preguntan si quiere ser miembro. La fronteras, todas, son resultado de geografía, guerras, conquistas, enlaces matrimoniales, flujos económicos y demográficos. Los Estados no son un club social en el que uno se apunta y se va cuando quiere. La idea del Estado como una sociedad de construcción voluntaria presume una suerte de &quot;derecho&quot; anterior a las leyes, natural, prepolítica. Las cosas son al contrario. Precisamente porque no son asociaciones voluntarias es por lo que importan la democracia y los derechos, que se dan dentro de un espacio jurídico, dentro de una comunidad política. En un club privado, los socios pueden fijar las reglas. Por ejemplo, pueden decidir que en un gimnasio no entren los hombres o prohibir la venta de alcohol. Es una asociación voluntaria y no hay nada que reprochar. No estás obligado a entrar y si no te gusta, te vas. En una comunidad política las cosas son distintas. Ahí no caben las discriminaciones, ni las identidades obligatorias, porque cualquiera ha de tener asegurada la posibilidad de poder decir lo que le parezca. Y lo mismo se puede ver desde el otro lado: si uno se puede marchar si no le gustan las decisiones adoptadas democráticamente, entonces la democracia no existiría. De otro modo nada tendríamos que objetar a los ricos, concentrados en una región, que deciden que no están de acuerdo en pagar impuestos, que los principios de justicia de la comunidad política no sirven para ellos, y que se van. La no voluntariedad de los estados, la democracia y la justicia, que se dan siempre en un espacio político, están unidas conceptualmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso mismo, las cosas cambian cuando faltan los derechos, cuando ciertas personas, que comparten ciertos rasgos, los que sean, se ven privadas de derechos o discriminadas. Pero en ese caso el derecho deriva de la injusticia y acaba cuando desaparece ésta. Sólo en ese sentido reparador se puede habar de derecho de autodeterminación. Lo ha contado muy bien el que acaso sea el mejor especialista sobre estas cosas, un marxista analítico por cierto, Allen Buchanan, en Self-determination, un clásico contemporáneo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ultima cosa, no hay que confundir el supuesto derecho a la autoderminación con el autogobierno. La izquierda es, muy básicamente, radicalidad democrática. Todas las conquistas, todas, de lo que hoy llamamos democracia han sido arrancadas por la izquierda. Pero el control democrático de los ciudadanos, la participación, no es una cuestión de metros, de proximidad espacial, sino de transparencia, de posibilidades de revocación, de control institucional. De hecho, la proximidad espacial, que acostumbra a ser de clase, lo que produce es clientelismo, acobardamiento de medios que sobreviven gracias a su buena relación con el poder local, opacas redes de influencia entre los poderosos que se han socializado juntos y resuelven con llamadas, despachos compartidos y cenas familiares lo que se tendría que resolver en el Parlamento. Basta con pensar en la naturalidad con la que transitan los escándalos políticos en los ámbitos locales y autonómicos. Se pasa por ellos como si nada. No hay la exigencia de responsabilidades que se da en el Parlamento o la vigilancia de la prensa de ámbito nacional. El autogobierno es control democrático: explicaciones, participación, vigilancia y renovación de cargos. Lo otro, agrimensura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Si la cuestión es tan evidente, ¿por qué entonces hay tanta gente en la izquierda que se dice nacionalista? Y otra cuestión: ¿por qué hay aún más gentes en la izquierda que se dicen no-nacionalistas pero que de hecho no sólo toleran los principios nacionalistas, sino que asumen sus puntos de vista, los comprenden? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Repito lo que te decía al principio de nuestra conversación, que dos ideas sean contradictorias no quiere decir que no exista gente que mantenga las dos ideas a la vez. De lo que no cabe duda es del carácter reaccionario de los nacionalismos. Hobsbawm, una de las cabezas más claras de la izquierda, nos lo lleva recordando desde hace tiempo. En el caso español, la comunión entre nacionalismo e izquierda es un fenómeno muy reciente, hijo del antifranquismo, de la represión de cualquier manifestación cultural que no fuera en castellano y, acaso, esto ya es más conjetural, de la política del partido comunista de incorporar todas las causas, y del origen social de los cuadros políticos de la izquierda. Supongo que también contribuyó la coincidencia temporal con los movimientos de liberación nacional, que, por cierto, casi siempre pretendían crear Estados ilustrados, que unificaran las diversas culturas locales, muchas de ellas cargadas de elementos feudales, racistas o directamente irracionales, un poco al modo como sucedió en América Latina un siglo antes, cuando, después de la independencia, el castellano se impone a las miles de lenguas de las comunidades indígenas. Y quizá, por intentar decirlo todo, habría que pensar que la propia falta de pensamiento medianamente vertebrado, blando conceptualmente, a la vez que dogmático, ha favorecido en nuestra izquierda una disposición a mirar acríticamente todo lo que parecía &quot;nuevo&quot; y &quot;rebelde&quot;, aunque, como es el caso de nacionalismo, fuera antiguo y conservador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que, históricamente la izquierda, por sólidas razones ideológicas, ha sido antinacionalista, y el nacionalismo, salvo excepciones, pensamiento conservador, cuando no directamente reaccionario. Esto lo han dejado definitivamente claro los historiadores. En el caso vasco, pero también en el catalán. Pienso en los trabajos de Fradera, Marfany o Ucelay Da Cal, historiadores solventes, oreados en el circuito académico internacional. Y eso sucede en el diecinueve, pero también más tarde. No hay que olvidar que los fascistas italianos llegan a contemplar la posibilidad de hacer de Barcelona el origen del movimiento fascista en España aprovechando la existencia de un pensamiento nacionalista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero desde el punto de vista ideológico, que es el que importa, no creo que quepan dudas. Entiéndase, hay que luchar para que los nacionalistas puedan defender sus ideas, pero eso no quiere decir que debamos defender sus ideas. Al revés, una vez asegurado lo primero, debemos examinarlas, discutirlas y criticarlas, empezando por recordarles que ellos son los portavoces de una ideología, no de una nación. Y sucede que cuando las examinamos encontramos pensamiento conservador, cuando no directamente imperial, expansionista, hasta recuperar la frontera máxima del momento del máximo esplendor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo general, y tratando de reconstruir de un modo inteligible la argumentación de la izquierda cuando se pone en modo nacionalista, se suele apelar a razones no nacionalistas, a preservar la identidad de los individuos, a la posibilidad de aumentar el compromiso cívico entre los ciudadanos o a un marco de referencia en el que cobran significado las elecciones. Eso es lo mismo que decir que lo que importa son otros valores, como la autonomía de los individuos, la igualdad o la libertad. Pero eso ya no es nacionalismo. Piensa, por ejemplo, en el caso de la identidad. Un nacionalista apela a ella por que es &quot;lo nuestro&quot;, lo que nos constituye, lo de siempre, el origen que se quiere destino. La identidad es una y por siempre. Un pensamiento de vuelo muy corto. Al cabo, si se trata de defender la identidad, habría que defender el franquismo. O es que cuarenta años de dictadura pasan sin dejar huella, por no hablar de los trescientos años de supuesta dominación españolista. Para el nacionalismo nada de eso afecta a la genuina identidad, que, claro, si no está contaminada por la historia, sólo puede resultar inteligible bajo alguna versión laica del alma como el Rh o una Eva mitocondrial de la propia nación. Alguien de izquierda, o simplemente sensato, empezará por recordar que siempre tenemos identidad, que si a todos nos da por consumir hamburguesas y jugar al béisbol seguiremos teniendo identidad. Después reparará en que lo que importa no es la identidad como tal, que también somos machistas por biografía, pero que lo mejor que podemos hacer en tal caso, desde los valores que importan para la izquierda, es escapar a esa identidad. De hecho, lo que interesa es una comunidad política que nos asegure la posibilidad permanente de revisar y escapar a cualquier cárcel identitaria, a la tiranía de los orígenes. Pues bien, si las cosas se miran de cerca, se ve que la nación y el nacionalismo no son el mejor modo -por no decir que son el peor- de asegurar la igualdad, el compromiso cívico o los marcos de elección de las personas y, mucho más obviamente, la sensibilidad de especie, que es el problema más importante y más olvidado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente lo que más me asombra en todos estos casos es el desarme ideológico de la izquierda, la incapacidad para mirar limpiamente las ideas y discutirlas, ese trato &quot;comprensivo&quot; con el nacionalismo cuando es lo que es. ¿Qué quiere decir respetar o comprender una ideología? ¿Hay que respetar el machismo o el fascismo? Se respetan las personas, se puede hasta comprender que tengan una ideología. Pero eso no corrige un milímetro que las ideas se discutan, que por cierto es el único modo de respetarlas, de tomarlas en serio. En esto la actitud del nacionalismo es particularmente tramposa con su reclamación de respeto. Cualquier crítica hiere su sensibilidad. La trampa es que pretenden hacer pasar la crítica a su ideología como la crítica al pueblo en nombre del cual pretenden hablar en exclusiva. Como si ese pueblo no fuese el resultado de flujos de gentes. Y es que, al cabo, como decía uno de los protagonistas del jorobado de Notre Dame: &quot;unos llegamos ayer y otros anteayer&quot;. Pero, ¡por Dios, cómo no vamos a poder criticar radicalmente a alguien que sostiene ideas tan profundamente reaccionarias! Lo verdaderamente inaudito es que la izquierda radical haya suscrito sin discusión alguna los puntos de vista del nacionalismo. Por lo menos discutirlos! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Con frecuencia se dice que en el fondo lo crítica a los nacionalismos periféricos no es más que una defensa de otro tipo de nacionalismo, el español. No crees que es así?&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esa tesis se ampara en una falacia que consiste en sostener que la negación de un nacionalismo equivale a la afirmación de otro nacionalismo, el español. Eso es lo mismo que decir que no cabe la crítica al nacionalismo porque no hay punto de vista fuera del nacionalismo, que criticar a un nacionalismo implica necesariamente estar a favor de otro nacionalismo: si uno se opone a una propuesta nacionalista, es que lo hace para defender propuestas españolistas... Con la cobardía del ejemplo, que diría Pessoa: estar en contra de que sólo se impartan dos horas de clase en castellano, ya sería nacionalismo español. Si, por ejemplo, alguien propone cuatro horas, ya sería nacionalista español. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si queremos ser respetuosos con las palabras y la lógica, la operación correcta es otra. Lo que sería españolismo, no es la negación de la propuesta nacionalista, sino la misma propuesta, pero cambiando los protagonistas. Para seguir con el ejemplo: dos horas de catalán y el resto en castellano. Eso sería nacionalismo españolista. Más en general, creo que ese es un saludable ejercicio intelectual, darle la vuelta a las propuestas y a las tesis. Clarifica mucho. Unos cuantos ejemplos: ¿qué pensaríamos de un partido que defendiera el GAL, que homenajeara a sus miembros, y defendiera la vuelta a la dictadura, y de otro, con responsabilidades de gobierno, que saliera en defensa de ese primer partido, que le abriera sus medios de comunicación y se apoyará en él para gobernar, mientras decía que hay que suprimir los estatutos de autonomía para resolver el conflicto que plantea la existencia del GAL? ¿y de alguien que le diese por defender la recuperación de la unidad de las comunidades hispánicas, de Latinoamérica y de buena parte de Estados Unidos, porque comparten una lengua y porque en otro tiempo, hace menos de doscientos años, formaban parte de España? Todo eso nos espeluznaría. Pues eso, mutatis mutandis, incluso con menos soporte empírico, forma parte de los supuestos centrales de la estrategia política nacionalista. Que uno se oponga a esas locuras en boca de los nacionalistas, obviamente, no lo lleva a defender estas otras locuras españolistas. Y sin embargo, buena parte de nuestra izquierda ni levanta el dedo: al revés pide respeto para las locuras. La verdad es que cuando preguntas a los amigos, &quot;bueno, pero ¿a qué te refieres en concreto cuando hablas de españolismo?&quot;, la respuesta más recurrente apela a cosas como el tamaño de la bandera de la plaza de Colón. No seré yo quien la defienda. Pero desde luego quien no la puede criticar es quien organiza actos políticos, de su propio partido, en donde se cantan más veces himnos nacionales que la internacional y se exhiben más banderas nacionales que rojas. En realidad, tengo la impresión de que si llega la república, se sentirían muy incómodos con la bandera tricolor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces en realidad lo que esconde la crítica al españolismo es una simple crítica a la idea del Estado, a cualquier presencia del Estado, sea la que sea, tenga que ver con la cultura o no, como simple institución política. Algo también difícil de comprender para la izquierda. Su historia es la de una lucha por marcos, sometidos a control democrático, que permitieran realizar la justicia, la redistribución, asegurar que los poderosos no puedan someter a los débiles, la existencia de una ley que impida las dominaciones arbitrarias o despóticas, en la empresa, en la casa, derivadas de la fuerza o del dinero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otra confusión, de más calado, que también está en la trastienda de esa tesis: la confusión entre españolismo, centralismo, y control democrático. Los problemas de descentralización son en buena medida técnicos. Seguramente, para ciertos asuntos, por problemas de coordinación, y de economías de escala, lo mejor es un sistema centralizado y para otras cosas, un sistema reticular. Eso depende de los problemas a resolver. Pero es que, además, la descentralización nada tiene que ver con el autogobierno, con el control democrático de las instituciones ni, desde luego, con mayor o menor nacionalismo español. Resulta perfectamente imaginable un españolismo irrespirable y un sistema institucional máximamente descentralizado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, un sistema máximamente descentralizado, de coordinación espontánea, como lo es el mercado, acaba en dos días con las culturas &quot;nacionales&quot;, porque la coordinación espontánea converge hacia equilibrios que se corresponden con las convenciones compartidas o, en su defecto, las mayoritarias. Si tú tienes que vender un producto o contar las noticias en un periódico o, simplemente, contar tu vida a cuatro tipos en un bar, lo harás en la lengua común. El proceso, además, es acumulativo, por necesidad de comunicarse, de acceder a información, de trabajo, de viajes. No es resultado del ejercicio de ningún poder, sino de millones de decisiones espontáneas... La expansión del castellano en EEUU es cualquier cosa menos acción teledirigida desde un poder central. Es lo que ha pasado históricamente con monedas y sistema de pesas y medidas y también con las lenguas. Nosotros mismos hemos sido testigos de cómo ha sucedido con las tarjetas de crédito, el sistema de teléfono, los formatos de vídeo y mil cosas más. Por información, comunicación o transporte los individuos tienen razones para utilizar los más utilizados por otros individuos. Y eso, que los economistas llaman economías de red, es descentralización en estado puro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel Riera&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.nodo50.org/reformaenserio/&quot;&gt;Reforma en Serio*.&lt;/a&gt; España, octubre del 2004.</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00432-izquierda-y-nacionalismo-i.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2007-01-07T11:17:09+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>IZQUIERDA Y NACIONALISMO (I)</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2007/01/00432-izquierda-y-nacionalismo-i.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://elnuevocojo.com/images/stories/191004/izquierda450.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Hace unas semanas señalabas la incompatibilidad entre ser de izquierdas y ser nacionalista. Sin embargo, es un hecho evidente que hay personas que son de izquierdas y que también son nacionalistas.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-También hay gente que se dice de izquierdas y cree que está bien pegarle a su pareja. Que dos tesis sean incompatibles no quiere decir que no existan personas que sostengan las dos tesis incompatibles. También hay quien cree que el Sol da vueltas en torno a la Tierra, pero no por ello su creencia es correcta. Lo que trataba de decir es muy sencillo. Se resume en dos ideas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera: la izquierda sólo puede defender ideas nacionalistas instrumentalmente, porque cree que el nacionalismo sirve a otros propósitos emancipadores más básicos. Y sucede que el nacionalismo, por definición, no puede ser instrumental, no busca razones ulteriores, porque entonces deja de ser nacionalismo. Para el nacionalismo los intereses de los míos, simplemente porque son los míos, tienen prioridad sobre cualquier otra consideración, vencen cualquier principio de justicia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la segunda es que todas las razones instrumentales a las que se puede apelar, todos los valores que identifican a la izquierda (la igualdad, el control democrático, la libertad para elegir la propia vida), cuando se miran de cerca, tienen implicaciones antinacionalistas. En fin, la cosa es vieja: ¿qué tienen en común el tipo que vive en Pedralbes y el que vive en Cornellá? El azar de que dos personas formen parte de la misma nación no es una razón para que deban establecer vínculos morales o de interés especiales. Razón atendible quiero decir. Razones psicológicas hay muchas, incluso en situaciones de escasa identidad compartida. Al cabo, cuando en un grupo separas a los individuos por el número del DNI, los pares descubren afinidades, identidades, entre sí y diferencias con los impares. Y sienten que sus causas son las suyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-¿Por qué dices que cuando se miran de cerca valores como el control democrático o la igualdad se ve que contienen implicaciones antinacionalistas? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los Estados democráticos se conforman como unidades de justicia y de decisión política. Los ciudadanos mantienen derechos y obligaciones que los comprometen mutuamente y participan en las decisiones políticas. Los derechos son universales, los mismos para todos y se tienen en tanto que ciudadanos. No, como sucedía en el feudalismo, por pertenecer a cierto grupo o vivir en cierto territorio. Cuando hoy escuchamos a la izquierda recuperar ese léxico de los pueblos de España, como si fueran entidades naturales, sujetos de valoración moral, uno no puede por menos de pensar que se está volviendo al antiguo régimen, cuando los distintos territorios tenían privilegios, fueros en virtud de sus particulares acuerdos pactados con los reyes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta con pensar en el trasfondo de la singular polémica que se desarrolla en Cataluña acerca de las balanzas fiscales. La discusión, por supuesto, tiene detalles técnicos que no es cosa de comentar ahora -aunque hay presentaciones razonablemente accesibles en Revista de libros y, algo más complicada, en Papeles de economía-, pero lo que me interesa destacar es la concepción general, el trasfondo. La propuesta de pagar por ingresos y recibir por necesidades es defendible para los individuos. Es un principio general de justicia que tiene validez general, viva cada uno donde viva. Pero Cataluña como tal no paga o recibe servicios. Es natural que un barrio acomodado tenga un saldo negativo, pero no porque &quot;se explote al barrio&quot;, sino porque los que viven por allí son ricos. El barrio no paga impuestos ni es explotado. Cuando se acepta ese léxico interclasista se está escamoteando que los catalanes no son una familia y, como siempre ha sucedido con la retórica nacionalista, por debajo de los intereses de la patria se encubren los conflictos de clase, las desigualdades. Lo que a alguien de izquierda le ha de preocupar no es que el catalán promedio pague más. Porque el catalán en promedio no existe, no paga impuestos. Hay uno que gana 999 y otro que gana 1, pero no hay un catalán promedio que gane 500. Si en un lugar se concentran muchos que ingresan 900, los pobres que vivan por allí no estarán por ello más explotados impositivamente. Al que recibe uno lo que le debe preocupar es que el que gana 900 pague lo que tiene que pagar y que él reciba lo que le corresponda y si es de izquierdas también le debiera preocupar que en Extremadura pase lo mismo. La cosa es más grave respecto a la democracia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se sustituyen los ciudadanos libres e iguales por los pueblos y se añade la perpetua amenaza de que, si no nos gustan las decisiones, nos vamos, se pervierte el ideal democrático. La democracia presume que las decisiones adoptadas por todos, nos comprometen a todos. Si los ricos pudieran decir &quot;si no nos gusta lo que se decide, nos vamos con lo nuestro y formamos otra comunidad política&quot;, habríamos sustituido la democracia y la deliberación por la amenaza y la negociación, ya no se impondrían las mejores razones y los criterios de justicia, sino la fuerza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los representantes políticos se convierten en embajadores, esto es, deja de funcionar deliberación democrática, sustituida por el trapicheo de votos a para obtener beneficios para los &quot;míos&quot;. En democracia, si las condiciones de democracia se respetan, si todos pueden expresar sus puntos de vista, y sus derechos se garantizan, no cabe discutir la propia comunidad democrática. La democracia requiere que nadie pueda amenazar con escapar a las decisiones democráticas si no le complacen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Presumo entonces que en tu opinión expresiones como &quot;España es una nación de naciones&quot; o la idea de plurinacionalidad deberían carecer de sentido desde una perspectiva de izquierda... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La única nación defendible normativamente, desde una sensibilidad emancipatoria, es la de los ciudadanos libres e iguales, la que arranca de las revoluciones democráticas. Es la que funciona como un ideal, la que nos sirve, por ejemplo, para criticar las democracias &quot;realmente existentes&quot; cuando pervierten la igualdad de poder entre los ciudadanos, por ejemplo, a través de unas formas de propiedad que aseguran amplios poderes discrecionales sobre aspectos importantes de la vida colectiva. Esa nación, francesa, republicana, permite realizar un ideal de justicia, aunque sea limitado territorialmente. Por supuesto que en ella conviven individuos con distintas biografías, con distintas características, algunas de las cuales pueden dar pie a algo parecido a pautas de comportamientos compartidos y relevantes desde el punto de vista de formas de vida comunes. Y no hay que pensar en que las más fundamentales sean las &quot;nacionales&quot;. Podemos pensar, por ejemplo, en mujeres, campesinos, jóvenes, grupos religiosos, hasta en quienes conviven en las mismas circunstancias climáticas y ecológicas, que, desde luego, condicionan los modos de vida y las culturas más que cualquier otra cosa. Pero lo que no tiene sentido es volver a la idea de reunión de pueblos, como si fueran unidades homogéneas, impermeables a la historia, a la biografía de las personas. Y esa es la idea de los nacionalistas: una esencia, un momento histórico, que es el que se privilegia, y lo demás es contaminación, invasión, pero no lo genuino, no lo verdaderamente &quot;propio&quot;, identidad verdadera. No importa si después, durante un siglo, se producen mil acontecimientos. No importa si el 65% de los catalanes actuales tenemos nuestras raíces fuera de Cataluña. Todo eso será simple injerto, corrupción de la pureza originaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay mejor ejemplo de eso que la absurda idea de &quot;lengua&quot; propia, de una lengua que es la de un territorio, sin que importe lo que hablan las personas de por allí. No hay la lengua propia de &quot;Cataluña&quot;, hay la lengua de los catalanes, que, por cierto, tienen como lengua mayoritaria y como lengua común el castellano. El hecho de que desde finales del siglo XV se imprimieran en Cataluña tantos o más libros en castellano que en catalán se podrá atribuir a que el castellano era lengua de cultura, pero el uso de las gentes en su prácticas de cada día, cuando compra, ama o se comunica, nada tiene que ver con imposiciones o reputaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-¿Cómo definir entonces la nación?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No conozco una definición satisfactoria de nación. Eso podría ser un problema de principio. Nos sucede con muchos términos. Nos pasa con &quot;belleza&quot; y, también, en teoría política, por ejemplo, al referirnos a tradiciones de pensamiento. Sin embargo, el problema no es ese. En principio, no hay por qué pensar que &quot;nación&quot; cae del lado de &quot;liberalismo&quot; o &quot;belleza&quot; y no del de &quot;clase social&quot; o &quot;átomo&quot;, conceptos perfectamente específicables. El problema es de algo más que palabras, apunta a problemas políticos reales. Cuando miramos las definiciones vemos que la mayor parte de ellas al final derivan en identidades esencialistas, en purezas raciales o culturales, en una lista de características que definen al ciudadano fetén, o bien en tautologías más o menos veladas, como sucede con la idea de &quot;nación es un conjunto de individuos que creen que son una nación&quot;, en donde se introduce la palabra a definir en la misma definición. En realidad &quot;nación&quot; no es un término analítico, sino de uso político. Tienen razón los estudiosos sobre estos asuntos, la mayor parte de ellos de izquierda, que nos han recordado que el nacionalismo inventa la nación, que se inventa una tradición, por lo general un momento en la historia de la comunidad, un momento que se recrea, que se falsea, y al que se le otorga una singular capacidad para caracterizar lo que es la genuina identidad nacional, con independencia de la evolución de las sociedades. Desde ahí, desde una identidad metafísica, se pretende sostener la existencia de un pueblo que porque tiene identidad se constituye en una unidad de soberanía. Al final, el único asidero firme que queda es la nación como una comunidad cultural homogénea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para alguien de izquierdas, las instituciones políticas no tienen que mantener otra identidad cultural que los principios cívicos que aseguren la capacidad de cada cual de elegir sus propias vidas, lo que incluye, si existe una comunidad significativa de hablantes, la posibilidad de educarte y de expresarte en la lengua que desees, la del país, es decir, la de sus ciudadanos, pero no, obviamente, que tengas asegurados interlocutores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La paradoja de los nacionalismos hispánicos es que si quieren ser mínimamente democráticos, cívicos, sólo pueden persistir a costa de no realizar sus objetivos políticos soberanistas. Porque al día siguiente de la hipotética independencia del País Vasco o de Cataluña alguien se podría preguntar cuál debe ser la lengua oficial. El único modo de seguir con el proyecto de preservar la identidad sería imponérsela por la fuerza a los propios ciudadanos, lo cual, además de paradójico (identidad, por definición, tengo siempre), es cualquier cosa menos liberal, en el sentido más elemental de la palabra liberal. De modo que la conclusión se impone: si siguen apostando por el proyecto soberanista es que abandonan cualquier horizonte cívico, cualquier idea no étnica de ciudadanía, lo cual, claro, implica la condena del mestizaje y la inmigración. Eso, claro es, siempre bajo el supuesto de la honradez, de que ese estar instalados en la contradicción, buscando una meta que se sabe imposible conceptualmente, no sea un modo de seguir obteniendo rentas políticas o mercados políticos protegidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;color:#00FFFF&quot;&gt;-Sin embargo, las élites políticas y mediáticas del ámbito de la izquierda no parecen albergar la menor duda de que Cataluña, Euskadi y Galicia son naciones, y se remiten constantemente a los pueblos catalán, vasco, gallego. Durante todo el verano Maragall ha estado insistiendo para que la Constitución reconozca formalmente la existencia de esas naciones... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eso forma parte de esa mitología recreada, que no resiste el trato con la realidad. El único modo de hacerla inteligible es apelando a la clásica tesis romántica que relaciona lengua con concepción del mundo, de ahí salta a la identidad, y de ahí a la soberanía. Ninguno de los pasos se aguanta. A eso se añade el mito no menos romántico de un momento glorioso roto por un invasor que debe ser expulsado, la España centralista. Como si cierto día, hace tres siglos, alguien hubiese decidido imponer su identidad. ¿Qué imposición cultural se puede hacer sin medios de comunicación y sin sistema de enseñanza, cuando hasta entrado el siglo XX la mayor parte de la población es analfabeta? Las cosas son más sencillas, pura demografía y flujos económicos que llevan a utilizar las lenguas de mayor uso. En el siglo XV, Castilla, que incluía por cierto Galicia, Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, tenía 4,5 millones de habitantes y la Corona de Aragón 850.000. En esas condiciones no resulta extraño que el castellano se extendiera y se mantuviera como lengua común y que prácticamente desde el siglo XVI el 80% de los peninsulares la utilizaran. Algo absolutamente excepcional en Europa, por cierto. En Francia, en tiempos de la revolución sólo uno de cada tres franceses hablaba francés; en Italia, en 1830, el italiano sólo lo hablaban el 3 %. En dos generaciones, en esos países la situación se había modificado radicalmente. Pasó lo mismo, y por las mismas razones, con las monedas nacionales y los sistemas de pesos y medidas. En todos esos casos fueron movimientos revolucionarios los responsables de los cambios. Y en España, hasta el franquismo, sucedía lo mismo. El Carlismo encarnaba los restos del feudalismo, del servilismo, nada de libertades ni de ciudadanía, al revés, atadura al terruño y barreras que impidan el oreo, entre ellas, muy conscientemente, las lingüísticas. Sobre esa herencia se encabalgan los nacionalismos. Lo que sucede es que los liberales y la izquierda tuvieron poco éxito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto resulta tedioso recordarlo porque al fin y al cabo la historia no justifica nada. A lo sumo nos ayuda a entender por qué las cosas son como son, pero nada nos dice acerca de cómo deben ser. Pero es que es ese el terreno del &quot;nacionalismo de izquierdas&quot;. Se arranca de unos supuestos datos, la existencia de una identidad, y de ahí se pretende inferir un proyecto político, la necesidad de recuperar o de preservar la identidad. Hasta la guerra civil se ha dejado de ver como una guerra de clases para convertirse en una guerra del &quot;pueblo español&quot; agrediendo a las naciones. Así que lo primero es recordar que los datos no son así, pero es que además, de los datos, sean los que sean, no se sigue nada acerca de cómo deben ser las cosas. El truco para saltar de los hechos a los objetivos políticos pasa, como te decía, por relacionar la lengua con la identidad y ésta con la constitución de una unidad de soberanía. Lo primero, todavía en el terreno de los hechos, es falso: ningún lingüista informado sostiene hoy que una lengua conlleva una concepción del mundo en algún sentido relevante de la idea. Y lo segundo no se aguanta: quienes comparten una identidad no son sujetos de soberanía. No creo que a nadie se le ocurra pensar que las mujeres o los ancianos constituyan unidades de soberanía, por más que compartan identidad y una conciencia de identidad compartida seguramente superior a la de las &quot;naciones&quot;. Pero al final las cosas son más sencillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nombre de qué una identidad -inventada o no- justifica tratos especiales o desiguales, es decir, privilegios. Quien defienda que existen unos privilegios asentados en &quot;la historia&quot; debería estar dispuesto a defender el antiguo régimen, la aristocracia. La idea de que hay unos pueblos que han de tener un trato especial no puedo dejar de asociarla a lo que antes te decía del trato con los reyes, a desandar lo recorrido desde la revolución francesa. Pensamiento reaccionario en estado puro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel Riera&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.nodo50.org/reformaenserio/&quot;&gt;Reforma en Serio*.&lt;/a&gt; España, octubre del 2004.</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00431-espana-peor-aun.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-12-31T12:44:31+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>ESPAÑA: PEOR AUN</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00431-espana-peor-aun.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.mir.es/DGRIS/DGRIS_Galeria_de_Imagenes/iconos-cronolo/270801.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amigos de Noticias de Gipuzkoa me pidieron que les escribiera unas cuantas líneas reflexionando sobre el atentado de ayer en la T4 de Barajas. Les mandé este texto.] &lt;br /&gt;Siempre he detestado la costumbre ególatra de esos comentaristas de prensa que se empeñan en ser los protagonistas de la noticia, o sea, y como se suele decir, el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro. Pero, con todas las reservas debidas y sin el menor deseo de pintar ni más ni menos que nadie, ayer, según oí la mala nueva, me resultó inevitable recordar que en ese lugar de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas y a esa misma hora del día este servidor de ustedes suele estar todas las semanas. Para viajar a Bilbao. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De haberme encontrado ayer allí, cabe que hoy no estuviera conmovido por la noticia. Ni conmovido ni nada. Que no estuviera, sin más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consideración de lo cual, de todos modos, tampoco altera en nada los elementos de mi análisis. Porque, hubiera estallado la bomba donde hubieran tenido a mal colocarla, y hubieran sido las víctimas éstas, aquellas o las de más allá, mi reflexión habría sido la misma, a saber: qué mal, pero qué rematadamente mal lo habéis hecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie vea en mi afirmación la menor voluntad de derivar las culpas. Cuando alguien dispara un tiro, o cuando coloca una bomba –o cuando aprieta el nudo de la soga de una horca, que de todo hay hoy en día–, el culpable es él. Si ETA fue la autora del atentado de ayer en Barajas, como parece, la responsabilidad de lo sucedido –las responsabilidades, en plural: desde las penales hasta las políticas– serán suyas. Pero no sólo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son patéticos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue patético ver ayer a Arnaldo Otegi, anonadado –sinceramente anonadado, estoy seguro– afirmando que, según él, nada se ha acabado. Me dieron ganas de responderle: «¡Y tanto! Si, como muy bien nos has explicado todos los días y a todas horas, en realidad el proceso nunca ha arrancado, ¿cómo podría detenerse? Por definición, lo que no tiene inicio no puede tener término». &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más lástima todavía me produjo –ayer se me evaporó por completo el sentido del humor: de lo contrario lo mismo me entra la risa– el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, diciendo que ha ordenado interrumpir todas las iniciativas relacionadas con el proceso de paz. A ése prefiero no encontrármelo cara a cara en los próximos meses, porque supongo que me sería inevitable cogerlo por las solapas de su impecable traje de Armani y espetarle: «Pero ¿cómo vas a suspender lo que no has hecho? ¿Cómo vas a interrumpir la perfecta pasividad en la que has estado desde el pasado marzo? Pero, si llevas meses presumiendo de no haber movido ni un dedo, ¿qué mano vas a mover ahora hacia atrás?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comparto el sentimiento, aunque no el pensamiento, con los que se apresuraron a declarar –los socios del Gobierno de Vitoria y demás almas voluntariosas y cándidas, Llamazares y ERC incluidos– que se niegan a aceptar que el proceso haya terminado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigas, amigos, compañeros: venga, dejémonos de ensoñaciones y pisemos tierra. Una tregua se caracteriza porque no hay hostilidades. Si hay hostilidades, no hay tregua. Es así de sencillo. Así de penoso, pero así de sencillo. Estamos igual que antes de marzo de 2006, pero peor, porque nada retorna al pasado sin pagar su peaje de decepciones y amarguras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí hay demasiada gente que se ha pasado de lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han pasado de listos, y mucho, los estrategas de la izquierda abertzale que daban por hecho que el PSOE, con tal de apuntarse el tanto de la paz y sus inevitables réditos electorales, acabarían por hacer concesiones políticas de importancia que permitieran vestir el muñeco del abandono de las armas y convertirlo en un triunfo póstumo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se ha equivocado aún más, demostrando su estupidez casi histórica, apoteósica, ese mediocre al que los españoles han puesto al frente de su Gobierno, ese personajillo que creyó que todo estaba tan maduro que lo único que le hacía falta era sentarse en el portón de su casa y esperar a que pasara por delante el cadáver del enemigo. Se pensó que no tenía por qué hacer nada, que le bastaba con mirar con sus límpidos ojos azules de miope a la cámara de televisión para que le lloviera el maná, con los votos parlamentarios de los supuestos disidentes vascos y catalanes en plan de claque operística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer por la mañana, un amigo irundarra, excelente observador del panorama político vasco, español e internacional, me dijo, a la vez entristecido y socarrón: «En todas las partes del mundo hay imbéciles. En todas partes hay cenutrios como los de Batasuna. Bobos solemnes como los del PSOE. Envenenados de mala fe como los del PP. Sosos bienintencionados pero carentes de ideas como los del tripartito del Gobierno vasco. Pero, ¿por qué nos han tocado a nosotros todos ellos a la vez?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que yo le respondí: «Estarás de acuerdo en que esto que está sucediendo ahora mismo algunos lo habíamos anunciado muchas veces. Pero, qué más da. Los lúcidos tenemos casi tan mala prensa como los altruistas. ¿Has visto tú alguna vez un monumento a Casandra?»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, puestos a vaticinar, me arriesgo a hacer otro vaticinio: dentro de no demasiado, volveremos a hablar del proceso de paz. En términos no demasiados distintos a los actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero desde ahora mismo le hago ya un aviso a ETA: cuanto más tarde en llegarse a la paz (a la paz formal, ya sé), en tantos peores términos llegará para Euskadi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUENTE:&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/de-mal-en-peor.&quot;&gt;http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/de-mal-en-peor.&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00430-se-termino-la-tregua.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-12-30T10:17:24+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>¿ SE TERMINO LA TREGUA ?</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00430-se-termino-la-tregua.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.zonalibre.org/blog/garusi/archives/eta.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un coche bomba ha hecho explosión en el aeropuerto de Barajas después de que ETA hubiera anunciado una hora antes su colocación en una llamada a la Asociación de Ayuda en Carretera de Guipúzcoa (DYA) de Guipúzcoa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explosión ha dejado al menos tres heridos leves, según han informado fuentes de Emergencias Madrid, que han precisado además que como consecuencia de la onda expansiva se derrumbó la techumbre del aparcamiento. Dos de los heridos son agentes que participaban en el operativo de búsqueda del coche bomba. Sus heridas no revisten gravedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explosión se ha producido en torno a las nueve de esta mañana en el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas y se ha desalojado el estacionamiento y también la terminal aeroportuaria, han informado fuentes de la Guardia Civil y algunos testigos presenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasajeros que se encontraban en el aeropuerto han relatado a Efe que habían escuchado una fuerte detonación procedente de los aparcamientos de la zona de llegadas que provocó rotura de cristales en la T-4, que ha sido desalojada por la Policía, obligando a varios centenares de viajeros a salir a las pistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Información del comunicante&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comunicante ha llamado desde un móvil a la Asociación de Ayuda en Carretera de Guipúzcoa (DYA) anunciando que a las nueve de la mañana iba a hacer explosión un coche bomba en la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miembro de ETA ha indicado que la bomba, de gran potencia, estaba colocada en una furgoneta Renault Trafic de color granate. También ha indicado que la policía no intentara desactivarla &quot;porque sería un gran error&quot;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comunicante era un hombre, que hablaba en castellano y que se ha mostrado nervioso, según han indicado fuentes de la DYA. La llamada ha sido realizada desde un móvil. Poco después los operadores de la DYA han intentado llamar al número del móvil, pero comunicaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La DYA ha dado aviso a la Ertzaintza que, a su vez, ha trasladado el mensaje al Cuerpo nacional de Policía y la Guardia Civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUENTE: &lt;a href=&quot;http://www.abc.es/20061230/nacional-nacional/estalla-barajas-coche-bomba_200612300920.html&quot;&gt;ABC&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00429-sadam-ahorcado.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-12-30T08:57:56+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>SADAM AHORCADO</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00429-sadam-ahorcado.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elperiodico.com/vivo/recursos/fotos/foto_192775_CAS.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha habido clemencia, ni perdón, ni sorpresas de última hora. Sadam Husein, el dictador suní de 69 años que rigió con puño de hierro durante 24 años los destinos de Irak y sometió a su pueblo a una terrible represión, murió a las cuatro de esta madrugada ahorcado, ante un reducido grupo de testigos y entre la satisfacción de parte de sus conciudadanos. Esta decisión política y judicial amenaza con agravar el clima de guerra civil en el país árabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando, a media mañana de ayer, el responsable de la prisión donde se encontraba encerrado Sadam Husein llamó por teléfono a su abogado, pidiéndole que designara a una persona para recoger sus enseres personales, la suerte del dictador iraquí ya estaba echada. Y cuando Munir Hadad, juez del Tribunal de Apelaciones, anunció anoche que el reo iba a ser colgado &quot;durante la noche (de ayer) o a primera hora de la mañana&quot; (de hoy), nadie parecía ya dudar en el país árabe de que Sadam Husein vivía sus últimas horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Gobierno de Bagdad, reunido anoche en la Zona Verde, decidió que Sadam sería ejecutado antes del amanecer y del inicio de la Fiesta del Sacrificio musulmana. A la desesperada, los abogados intentaron frenar la transferencia del reo a las autoridades de Bagdad con un recurso ante un juez de EEUU.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien ayer mismo estampó su firma en la sentencia de muerte de Sadam Husein, había planteado ante dirigentes religiosos chiís y sunís la pregunta de si procedía ahorcar a un reo de muerte durante la festividad. La respuesta fue positiva, siempre y cuando la ejecución tuviera lugar antes del mediodía de hoy (10.00 horas en España) hora en que comienza oficialmente el periodo festivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Documentos listos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Todos los documentos necesarios para su ejecución parecen estar listos; a Sadam ya no le queda mucho tiempo antes de la aplicación de la sentencia&quot;, proclamó, a primera hora de la noche de ayer, Sami al Askari, un colaborador del primer ministro iraquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión del chií Maliki de ejecutar inmediatamente a Sadam Husein, sin que responda ante la justicia por el grueso de sus atrocidades, no estaba exenta de riesgos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Masacre de campesinos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de acrecentar el ambiente de guerra civil que existe entre sunís y chiís, Sadam ha sido juzgado y condenado únicamente por el asesinato de 148 campesinos chiís en Dujail el año 1982 y ni siquiera había acabado el juicio por el genocidio kurdo, lo que podría generar la ira de esa comunidad étnica iraquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, para el primer ministro, no había razón alguna para amnistiar a Sadam Husein. &quot;Nadie puede oponerse a la ejecución del criminal Sadam Husein; aquellos que se oponen a esta ejecución atentan contra la dignidad de los mártires de Irak y de su dignidad&quot;, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la jornada de ayer fueron sucediéndose las informaciones contradictorias acerca de quien mantenía la custodia del depuesto dictador. En Bagdad, un responsable estadounidense que requirió mantener el anonimato confirmó a primera hora de la noche que Sadam Husein seguía bajo el control físico de las tropas estadounidenses y no había sido entregado a las autoridades de Bagdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;No ha habido ninguna modificación en su estatuto&quot;, declaró desde Washington a esa hora el portavoz del departamento de Estado de EEUU, Tom Casey. En cuanto las autoridades iraquís realizaron la demanda, el exdictador iraquí fue transferido de su lugar de detención actual, al lugar de su ejecución, donde fue puesto bajo custodia del Gobierno de Bagdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visita que los abogados tenían previsto realizar al reo hoy mismo fue anulada anoche. Según algunas fuentes, Sadam transmitió ayer a sus familiares que lo visitaron sus últimas voluntades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUENTE: &lt;a href=&quot;http://www.elperiodico.com/&quot;&gt;http://www.elperiodico.com/&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00428-enfermeras-bulgaras-y-medico-palestino.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-12-23T09:10:44+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>ENFERMERAS BULGARAS Y MEDICO PALESTINO</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00428-enfermeras-bulgaras-y-medico-palestino.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elperiodicoextremadura.com/img/noticias/276400_2.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de las enfermeras búlgaras. Condenadas a muerte y, según sus palabras, torturadas, antes de su confesión y después de ella. El caso, en principio, tiene poco misterio conceptual. Un régimen corrupto y violento, ciclícamente protegido o amenazado por el mundo libre (entre el mundo libre que protegía y alababa, la España de Aznar), se ve en el aprieto político de admitir que 426 niños se han contagiado de sida en diversos hospitales públicos, probablemente por falta de atención y cuidados higiénicos. El régimen encuentra sus brujas, unas enfermeras búlgaras y un médico palestino, y las lanza a la jauría. No importa que la acusación repugne a cualquier exigencia racional. Peones negros hay en todas partes, y más negros por haber perdido hijos que elecciones. Ayer, por ejemplo, en la puerta del Tribunal, golpearon al abogado, el meritorio señor Othman al Bizante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es probable que después de siete años de encarcelamiento y juicios, el dictador Gadafi trate de chantajear al mundo libre obteniendo algún beneficio miserable por la liberación de las enfermeras. Un beneficio que pueda exhibir y que aplaque las iras del pueblo. El mundo libre hará bien en pagarlo, porque la fuerza forma parte de la vida y hay que tratar de vencerla, y no siempre otra fuerza contraria es el método mejor. Ahora bien: sucede a veces que la negociación trasera no funciona. Por las razones que fueren. No funciona. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las enfermeras búlgaras (y el médico palestino) están a punto de morir fusilados. Se plantea entonces la cuestión famosa del derecho a la intervención. ¡Sólo entonces saldrán los hipócritas habituales reclamando mesura y exponiendo las académicas dudas sobre el derecho a la intervención! Sólo ante el comando, ya preparado para la operación de combate. Como si los intentos de sobornos previos a funcionarios, hasta llegar al más alto Funcionario, no hubieran sido ejemplos de ese derecho y de ese deber. Como si el secuestro de las enfermeras no supusiera una crimenal injerencia en los asuntos del mundo libre, y la más criminal de todas. Por último. Los hipócritas habituales expondrán los errores judiciales del mundo libre. Los condenados injustamente. Los ejecutados en la flor de su inocencia. Esa gentuza ignorante, o gentuza simple, monoaural, que vocea. En Libia no hay errores. Las dictaduras no se equivocan. El error precisa de la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arcadi Espada&lt;br /&gt;FUENTE: &lt;a href=&quot;http://www.arcadi.espasa.com/&quot;&gt;Blog&lt;/a&gt;</description>    </item>    <item rdf:about="http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00427-chile-epitafio-para-un-tirano.html">        <dc:format>text/html</dc:format>        <dc:date>2006-12-11T19:34:41+01:00</dc:date>        <dc:creator>Ramon_Angel</dc:creator>        <title>CHILE: EPITAFIO PARA UN TIRANO</title>        <link>http://enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/12/00427-chile-epitafio-para-un-tirano.html</link>        <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://web.elsatnet.cz/panek/web/obr/clanky/Pinochet.jpg&quot; alt=&quot;Imagen&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En enero de 1978 un tribunal italiano condenó a un policía llamado Eugenio D’Alberto por proferir una “ofensa imperdonable” a sus superiores: les había llamado “Pinochet”. El juez dictaminó que este término era una “calificación injuriosa”, ya que les acusaba de ejercer el mando con “métodos de naturaleza autoritaria y represiva” (Azócar, Pablo: Pinochet, epitafio para un tirano. Cuarto Propio, Santiago de Chile, 1998). A su muerte, 33 años después del golpe de estado que le instaló de manera ilegítima y brutal en el poder, Pinochet es repudiado como uno de los símbolos universales de la cobardía y la traición e incluso en Chile ha perdido numerosos apoyos desde que se descubrió que, además de ser el máximo responsable de crueles y masivas violaciones de los derechos humanos, saqueó los fondos públicos en proporciones multimillonarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en su “legado” hallamos las claves que nos explican la situación actual de Chile. Al adelantarse en más de un lustro a Margaret Thatcher y Ronald Reagan en la aplicación del proyecto neoliberal, la dictadura de Pinochet condenó a la miseria a amplias capas de la población: en 1990, al ceder el poder al presidente Patricio Aylwin tras perder el plebiscito de 1988, el 45% de la población vivía en condiciones miserables. Aún hoy, a pesar de la reducción de la extrema pobreza, Chile es uno de los países donde la brecha social es más acentuada y donde la indefensión de los trabajadores frente al poder económico es mayor, puesto que está vigente el Código del Trabajo de 1980. Asimismo, las transnacionales del cobre, la pesca y la madera depredan los principales recursos naturales del país en virtud de su alabada “apertura” económica y la educación y la sanidad públicas han sufrido las consecuencias del “tsunami” neoliberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, y a pesar de los notables avances derivados de su histórica detención en Londres el 16 de octubre de 1998, la impunidad continúa vigente, gracias esencialmente al decreto-ley de amnistía de 1978, y la inmensa mayoría de los asesinos y torturadores goza de plena libertad. Durante los tres lustros de la interminable transición chilena sólo 46 personas han sido juzgadas y condenadas en firme por las violaciones de los derechos humanos y de ellas 24 ya han recobrado la libertad porque recibieron penas muy livianas. Los tres gobiernos anteriores al actual de Michelle Bachelet promovieron la elaboración de tres informes sobre los crímenes de la dictadura, pero no procuraron que sus responsables fueran juzgados, al contrario se empeñaron y se empeñan en garantizar su impunidad, desde las exitosas gestiones para lograr el retorno del tirano de Londres a, por ejemplo, el indulto en 2005 de Manuel Contreras Donaire, uno de los asesinos del sindicalista Tucapel Jiménez en 1981, por el presidente Ricardo Lagos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además del modelo neoliberal y de la ominosa herencia de la impunidad, Pinochet lega unas Fuerzas Armadas con privilegios inadmisibles en un régimen democrático y, aunque algunos de ellos han sido anulados por reformas constitucionales, todavía se apropian del 10% de los beneficios de la venta del cobre (la gran riqueza del país) y conservan una capacidad de intervención en la escena política considerable. Tampoco hasta el momento los militares han admitido su grave responsabilidad en la destrucción de la democracia el 11 de septiembre de 1973 y en la masacre del movimiento popular que sostuvo al Gobierno constitucional del Presidente Salvador Allende. Porque, como sostiene el sociólogo Tomás Moulian, “no tienen conciencia del daño que causaron, creen que esos asesinatos fueron necesarios, creen que formaron parte de la guerra por la civilización, contra el marxismo, que era el mal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, Pinochet ha fallecido a los 91 años de manera muy diferente a la que soñó: salvado de sentarse en los tribunales por demente, abandonado por la mayor parte de sus fieles (desprovistos también del argumento de la supuesta “austeridad prusiana” del general), repudiado por la conciencia democrática de la humanidad y procesado en distintas causas judiciales por violaciones de los derechos humanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dictadura que encabezó fue uno de los capítulos más oscuros y tenebrosos de la historia americana del siglo XX. Porque destruyó un esperanzador proceso de cambio social en democracia, porque refundó el país a partir de los dogmas neoliberales y porque de manera cruel masacró a miles de personas e institucionalizó la tortura, hasta el punto de que el 13 de noviembre de 1974 el tirano aseguró a los obispos Fernando Ariztía y Helmut Frenz en referencia al cura español Antonio Llidó, secuestrado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) el 1 de octubre y desaparecido tres semanas después: “Ése no es un sacerdote, es un marxista y a los marxistas hay que torturarles para que hablen. La tortura es necesaria para acabar con el comunismo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La geografía de la memoria histórica en Chile tiene al menos dos visitas inexcusables. Por una parte, el impresionante Memorial levantado en el Cementerio General de Santiago en recuerdo de las 3.197 personas oficialmente asesinadas o hechas desaparecer por la dictadura, con el nombre de Salvador Allende en el centro. Y por otra, Villa Grimaldi, un nombre que por sí solo condensa todo el indescriptible horror de la dictadura de Pinochet, un lugar donde cinco mil “prisioneros de guerra”, de la guerra que el tirano se inventó, fueron torturados de manera atroz y de donde al menos 226 personas fueron hechas desaparecer, probablemente al ser lanzados sus cuerpos al océano en helicópteros militares por agentes de la DINA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra Holzapfel, una militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que fue torturada y violada en Villa Grimaldi cuando tenía 19 años, que incluso fue ultrajada después con perros en otro centro de detención de la DINA, asegura, en una metáfora de la suerte del pueblo chileno, que ha podido reconstruir su vida: “Ahora los que fuimos vejados y maltratados estamos sanos, tenemos vidas y familias normales, tenemos hijos y nietos, trabajamos. Yo todavía no pierdo las esperanzas, creo que va a llegar un momento en que vamos a construir una sociedad más justa, más solidaria, llena de amor”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Testimonios como éste y la lucha de la izquierda chilena por la construcción de una alternativa socialista al modelo neoliberal (impuesto por la dictadura y mantenido de manera acrítica por la Concertación) constituyen la auténtica derrota histórica de Pinochet y su legado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario Amorós&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.rebelion.org&quot;&gt;Rebelión&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://miarroba.com/foros/ver.php?id=1146197&quot;&gt;&lt;b&gt;OPINA EN EL FORO&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;</description>    </item></rdf:RDF>